El medio acuático ofrece unas propiedades físicas únicas que facilitan el movimiento, la relajación y el aprendizaje cuando existen necesidades especiales. Nuestro programa de Actividad Acuática Adaptada está diseñado para personas con diversidad funcional (física, psíquica o sensorial), buscando potenciar sus capacidades individuales en un entorno de absoluto respeto y seguridad.
De la mano de Mario y Sara, profesionales especializados en estimulación y terapia acuática, adaptamos cada sesión de forma 100% personalizada. Nos enfocamos en los objetivos específicos de cada usuario, transformando el agua en un espacio lúdico, terapéutico y motivador donde derribar cualquier límite.
La flotabilidad y la resistencia bidireccional del agua permiten trabajar el cuerpo de una manera imposible de replicar en tierra firme. Para las personas con diversidad funcional, esto se traduce en una maravillosa experiencia de libertad motriz y bienestar general.
Descubre las ventajas clave que aporta este enfoque personalizado:
Sabemos que cada caso es único y que las familias necesitan todas las garantías de seguridad antes de comenzar. Para tu total tranquilidad, Mario y Sara responden aquí a las preguntas más frecuentes sobre el programa:
Antes de la primera inmersión, realizamos una valoración inicial completa para conocer las necesidades, capacidades y objetivos de la persona. A partir de ahí, Mario y Sara diseñan las dinámicas y adaptaciones específicas para cada sesión.
No, no es necesario. Las actividades se realizan en una piscina donde cubres perfectamente y mantienes el suelo bajo los pies. El objetivo es el bienestar, la movilidad y la relajación guiada.
Dependiendo de las necesidades de apoyo de cada usuario, las sesiones pueden ser individuales (1 a 1) para garantizar la máxima seguridad y atención, o en grupos extremadamente reducidos si el objetivo principal está enfocado en la socialización.
Trabajamos con un amplio espectro que incluye diversidad funcional física (lesiones medulares, parálisis cerebral, problemas motores), intelectual o del desarrollo (TEA, Síndrome de Down) y sensorial, adaptando la comunicación y el entorno a cada una.